Coco Chanel, ícono de la vanguardia y de la historia

Foto: Pinterest
Foto: Pinterest

En el día en que la gran diseñadora Coco Chanel cumpliría años, recordamos su historia y cómo logró revolucionar la moda femenina.

La moda es una parte esencial en la vida de las personas, y en particular de las mujeres. En la antigüedad, mientras los hombres eran los que hablaban, las mujeres se hacían notar por sus vestidos, sus accesorios y sus zapatos. Muy pocas mujeres, sin embargo, lograron innovar en la moda hasta que llegó Coco Chanel y cambió todo. En poco tiempo se convirtió en el ícono de la vanguardia del siglo XX como una de las diseñadoras más prolíficas e innovadoras.

Foto: Wikipedia Commons
Foto: Wikipedia Commons

La vida de Coco no fue fácil. Nació el 19 de agosto de 1883 en Saumur, Francia, como Gabrielle Bonheur Chanel, en el seno de una familia muy humilde. Su madre, Eugènie Jeanne Devolle, era lavandera y su padre, Albert Chanel, vendedor ambulante de ropa interior y uniformes.

Su madre estaba profundamente enamorada, pero su padre no tanto. La hacía trabajar duramente, a pesar de sufrir un severo asma. Después de que nacieran otros seis hermanos (Julia Berthe, Antoinette, Alphonse, Lucien, Augustin y Pierre), su mamá murió de bronquitis. Gabrielle quedó huérfana de madre, con tan solo 12 años.

Foto: Wikipedia Commons Foto: Wikipedia Commons

Pronto, su padre mandó a sus hermanos a trabajar como jornaleros agrícolas y a ella y sus hermanas a un orfanato de la Congregación del Sagrado Corazón de María en la ciudad de Aubazine, Corrèze. Diez años después, quedó huérfana del todo cuando su padre falleció.

“Durante mi infancia sólo ansié ser amada.
Todos los días pensaba en cómo quitarme la vida
aunque, en el fondo, ya estaba muerta.
Sólo el orgullo me salvó”

Hasta los 17 años, Gabrielle vivió en el orfanato, donde recibió una estricta disciplina y aprendió a coser, bordar a mano y planchar. Pasada la adolescencia, la mandaron a una pensión para chicas católicas en la ciudad de Moulins. Allí consiguió empleo como costurera y, a su vez, incursionó como cantante en un cabaret frecuentado por oficiales de la caballería. Fue allí donde le pusieron el apodo que marcaría su vida para siempre: Coco.

Aunque quiso conseguir éxito en la ciudad de Vichy como cantante, no lo logró. Su voz no era tan buena y por eso no la tomaban en ningún lugar. Encontró trabajo como mesera pero después volvió a Moulin donde conoció al heredero textil francés, Étienne Balsan, quien se convirtió en su primer amante. Con él se mudó a Paris y de su mano abrió su primer tienda de sombreros en 1913: Chanel Models.

Foto: Wikipedia Commons Foto: Wikipedia Commons

Allí, Coco puso en práctica todo lo que le habían enseñado dos de los asistentes preferidos de Lucienne Rabotte, un popular diseñador de sombreros cloché y el éxito no tardó en llegar. Muy pronto, Chanel inauguró su primer taller de costura, desde el que inició poco a poco la revolución definitiva de la moda femenina.

“La sencillez es la clave de la elegancia”

Coco odiaba los corsés y las estrecheces. Por eso, inventó un estilo que fue la primera en adoptar: el de la mujer del siglo XX, trabajadora, independiente y emancipada, que necesitaba ropa cómoda y sobria para ir al trabajo, sin perder la elegancia y el estilo.

Nunca se casó. Siempre tuvo amantes pero sólo amó una vez. Se trató de Arthur Edward “Boy” Capel, uno de los mejores amigos de Balsan. Boy era un hombre de la clase alta inglesa y estuvieron juntos 9 años pero él nunca le fue fiel.  Boy murió en 1919 y desde entonces Chanel comenzó a usar vestidos negros. Luego, diseñó ella misma uno, que fue mundialmente conocido como el little black dresspequeño vestido negro, que la revista Vogue criticó como “el atuendo que todo el mundo usará”.

Foto: Wikipedia Commons Foto: Wikipedia Commons

Los recuerdos de Boy la acompañaron siempre y de hecho, Coco se inspiró en sus botellas de whisky para crear su Chanel Nº 5. ¿Por qué ese nombre? Porque fue la quinta muestra de perfume que probó y porque, además, el 5 era un número de la suerte para ella. De hecho, lo hizo salir a la venta un 5 de mayo de 1922.

Francia la idolatraba. Todo el mundo quería sus vestidos, sombreros, carteras y perfumes. Pero un día ese amor se acabó. Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, Chanel comenzó un romance con un oficial nazi y las muestras de repudio no tardaron en llegar. Con consecuencia, Coco tuvo que exiliarse en Suiza.

“La moda no existe sólo en los vestidos.
La moda está en el cielo, en la calle.
La moda tiene que ver con las ideas,
la forma en que vivimos,
lo que está sucediendo”

Foto: Wikipedia Commons Foto: Wikipedia Commons

Volvió a París recién en 1954 y desde entonces vivió en el hotel Ritz de París, en una habitación que hoy lleva su nombre. Con su regreso a la ciudad de las luces, Coco volvió a marcar tendencia. Al reiniciar sus actividades, lanzó una de sus prendas más famosas y que, aún hoy, forma parte de los must de la moda: el traje de chaqueta tweed Chanel, que vuelve todos los años a las vidrieras y tendrá su lugar especial el próximo invierno 2019.

Coco fue ella misma hasta el fin de sus días. El 10 de enero de 1971 falleció con las botas puestas mientras preparaba una nueva colección. Así se fue una de las personas más influyentes del mundo de la moda de todo el siglo XX. Pero no todo de ella murió: sus enseñanzas y estilo vanguardista aún forman parte del inconsciente colectivo. Y lo harán hasta que su espíritu reencarne y vuelva a romper con los esquemas que ella misma creó.

“Para ser irremplazable, uno debe buscar siempre ser diferente”

¡Compartí!

¡Sumate a nuestro newsletter!

Sobre Agustina Andujar Cavallo 1092 Artículos
Periodista en Miami, Estados Unidos. Editora en Historias de Moda. Cronista en Miami de PRONTO.com.ar. Redactora en Moda Pronto. Ex Radio Pronto, Radio Dime, MundoTKM, La Red, El Informante Show y Revista PRONTO. Colaboré para Perfil y Saber Vivir. Instagram, Facebook y Twitter: @agusandujar