Guía definitiva del Parque Tayrona de Colombia

Mirador cabo San Juan Parque Tayrona Colombia Santa Marta
Photo by Bárbara Paula Groba

Sierra nevada, clima tropical, bosque, arrecifes de coral, playas paradisíacas y hasta playas nudistas… Conocé esta imperdible experiencia en la ciudad de Santa Marta.

La ciudad de Santa Marta se encuentra a orillas de la bahía del mismo nombre, sobre el Mar Caribe en el departamento de Magdalena en Colombia. Su suave brisa en un clima caliente (cuando llega Diciembre, los residentes llaman ‘La loca’ al viento que da reparo al sol en las calles), sus frondosos bosques y sus playas paradisíacas, hacen que Santa Marta sea un sitio elegido por miles de turistas al año. Y es especialmente el Parque Nacional Natural Tayrona,un parque protegido con una fauna y flora alucinante y unas playas maravillosas, el que atrae la atención de todos.

Photo by Silvia Claudia Ceruso

El clima en Santa Marta es tropical, por lo qué hay altas temperaturas todos los días del año. Es por esto que es  importante ir vestido con ropa liviana, de colores claros, cómoda e idealmente de algodón. Aunque el calor hace que muchos opten por calzados abiertos, para visitar el parque es mejor optar por zapatillas para estar cómodos para caminar y  proteger los tobillos y los pies. Otra alternativa puede ser el calzado náutico, que es liviano, no es costoso y resulta muy útil en otros destinos de playa en los que haya conchillas marinas.

El Parque está abierto de 8:00 a 17:00. Para ingresar hay que presentar documento de identificación sin excepción (Cédula de ciudadanía, Tarjeta de Identidad, Registro Civil de Nacimiento, Pasaporte o DNI). La entrada cuesta 44.000 pesos colombianos en temporada baja y CO$48.500 en temporada alta para los extranjeros no residentes, pero para los ciudadanos colombianos y residentes hay un importantísimo descuento. Aunque no es obligatoria en todos los meses del año (en algunos sí porque hay mayor riesgo y sino no se puede ingresar) lo recomendable es aplicarse la vacuna de la fiebre amarilla y antitétano mínimo diez días antes de viajar.

Photo by Bárbara Paula Groba

La caminata a los puntos principales del Parque se puede realizar en una hora o dos horas debido a que la extensión de la reserva es inmensa e incluso hay playas vírgenes. Es fundamental escuchar la explicación del guía antes de iniciar la caminata y, si se quiere, pasear junto a él y el resto de personas que estén allí. En caso de preferir caminar por cuenta propia, es bueno estar atento a las indicaciones que brinde ya que no sólo indica cómo llegar a los distintos puntos del parque sino que también brinda información sobre las especies animales que se pueden ver en el parque y los cuidados que hay que tener en la reserva. Igualmente, los caminos están señalizados para caminar y no hay que ir por caminos alternativos ya que es peligroso. 

Hay que tener en cuenta que a las 17:00 oscurece completamente y de forma abrupta, por lo que recomendamos emprender la caminata de la última playa a las 15:00 para poder hacer el recorrido de vuelta con luz natural ya que el Parque, al ser una reserva natural, no está iluminado y hay riesgo de perderse en el bosque. 

El recorrido del parque no presenta una caminata de gran dificultad pero sí tiene senderos, piedras, escalinatas, subidas y bajadas. En el camino uno puede apreciar vegetación de diversas regiones, animales que pueden aparecer y muchas y muy distintas especies de pájaros, además de las sorpresas que pueda brindar la naturaleza (Como cuando vi un cocodrilo en el río y me contaron que no es algo tan común de ver en esta región).

Photo by Bárbara Paula Groba

En la primer parada ‘Arrecifes’, no suele parar tanta gente porque hay muchas conchillas marinas. Para mi es un lugar ideal para descansar un rato, meterse al mar y repararse un poco del sol mientras se disfruta de una vista privilegiada a las aguas cristalinas. Unos diez minutos de caminata después se llega a la siguiente visita, llamada ‘la piscina’ en dónde se puede hacer snorkel. Yo les recomiendo que antes de ir al parque compren un equipo de snorkel. No es costoso y permite disfrutar de hacer esta actividad no sólo en las playas de este parque sino también en otros destinos a los que uno viaje. Igualmente, si uno no lleva el propio allí se puede alquilar. A unos pocos metros de la orilla del mar ya se pueden apreciar peces de distintas especies (como el pez payaso) y cangrejos.  Hay que estar muy atentos a las indicaciones como no sumergirse en zonas prohibidas ni tampoco exceder los límites de profundidad y, por supuesto, preservar el medio ambiente. Lo más importante de todo es cuidar el coral y no pisarlo, porque es vida que tarda años en recomponerse.

Photo by Bárbara Paula Groba

Las playas son muy agrestes ya que está prohibido poner carpas y sombrillas. La arena blanca, el agua azulada y cristalinas y la vista hacen que sea una parada relajante. Aquí, además de disfrutar de una relajante parada, se puede comer. Aunque, como dije antes, es una playa agreste, hay paradores con jugos naturales y comida. Les recomiendo que prueben el pescado de ahí. La mojarra o el ceviche son riquísimos y ultra frescos porque es la pesca del día, pero si no les gusta el pescado, hay otras opciones más clásicas que van desde ensaladas a sandwiches. Un plato típico colombiano que es liviano y fresco es la mojarra con arroz con coco y patacones. Una exquisitez que no se puede dejar de probar es el pan artesanal de la Panadería Bere que tiene distintos sabores como chocolate, queso, dulce de guayaba (un dulce típico colombiano), jamón y queso, y dulce de leche. Es un pan casero muy rico y abundante, que se puede compartir.

Luego de relajarse en esta piscina natural, sólo resta caminar unos 10 minutos más para llegar al Cabo San Juan, la playa en la bahía en la que se puede acceder a un mirador para poder contemplar una vista área de todo el Parque Tayrona. Aquí sí hay reposeras y hamacas para mayor comodidad.

Para unas vacaciones a puro contacto con la naturaleza, el parque no cuenta con conexión de Wifi ni mucha señal de telefonía, y brinda la oportunidad de hacer camping justamente en Cabo San Juan. Es absolutamente recomendable pasar por esta experiencia ya que no va a haber inconvenientes con el clima y dormir bajo la noche estrellada luego de recorrer distintas playas paradisíacas es simplemente soñado.  Si se decide acampar se puede reservar en el momento pero no hay que olvidar que no se puede ir en coche hasta ahí (hay que dejar el auto en la entrada). Así que si lo van a hacer, lleven lo básico que se necesite para acampar y nada que sea pesado o que realmente ocupe lugar.

Aunque se puede visitar el parque todas las veces que uno desee, si se busca hacer su recorrido en un sólo día un extra tip que les puedo dar es que se animen a ir a visitar la popular playa nudista  de Tayrona. Se encuentra a menos de cinco minutos del Cabo San Juan, es una playa muy bella y aunque está permitida la desnudez total, no hay tanta gente que se anime a hacerlo. Yo, por ejemplo, sólo vi a algunas mujeres haciendo topless (lo cual es muy típico en otras playas del mundo).

Photo by Bárbara Paula Groba

¿Qué otras recomendaciones les puedo dar?

Es importante no olvidar protector solar para disfrutar la estadía sin riesgo a quemarse. También es importante el uso de gorros o sombreros para proteger la cabeza del sol. En todo Colombia hay una variedad impresionante de sombreros, que todo el mundo lleva debido a las altas temperaturas así que pueden aprovechar para comprar alguno bien típico y, de paso, llevárselo de recuerdo.

También hay que llevar gafas para sol, repelente contra insectos y mucha, muchísima agua. Una sugerencia es llevar una botella con hielo congelada para emprender el recorrido. A lo largo del día y gracias a el calor, se irá derritiendo de a poquito pero conservaremos el agua bien fresquita. De todos modos, también les recomiendo que tengan algo de dinero encima por si quieren comer o tomar algo, o también comprar algo autóctono. El café de la sierra, el panela (un ingrediente extra dulce para infusiones calientes) y el té de coca (tiene un sabor muy diferente a la coca usada para masticar en grandes alturas -es más dulce y brinda mucha energía-) son geniales tanto para degustar como para llevar como recuerdo del viaje.

Por último pero no menos importante, desde hace algunos años, el parque cierra sus puertas durante un mes. Precisamente en el 2019 lo hará desde el 28 de enero al 28 de febrero ya que en ese tiempo cuatro pueblos indígenas de la región realizan rituales espirituales de limpieza del lugar para mantener intacto el espíritu de la zona.

¿Qué otros consejos agregarías para visitar el Parque Tayrona? ¡Cuéntanos en los comentarios!

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Sobre Barbara Paula Groba 1005 Artículos
Estudiante de Psicología en la UBA. Periodista egresada de TEA. Periodista Científica recibida en el Instituto Leloir. Editora de Historias de Moda y Se Dice Ciencia. EX Columnista de espectáculos en "Bondi, un viaje de vuelta" por Radio WU, redactora de Salud en Revista G y Anemix, redactora freelance en Planeta Guru, columnista de deportes en "Sin escalas", por Radio PRONTO. Twitter e Instagram: @barbigroba9